lunes, 18 de mayo de 2009
martes, 12 de mayo de 2009
WH 40k: Fotos ejército Marines
El sábado pasado jugué una partida de Warhammer 40.000 con Iván, un amigo del que ya he puesto por aquí alguna de las miniaturas que ha pintado. Pues bien, tomé de su ejército estas fotos "robadas", aunque bien es cierto que alguna parece un "posado". A disfrutarlas.





Sobre la pregunta de quién ganó, sólo dejaré una pista. :-)
Sobre la pregunta de quién ganó, sólo dejaré una pista. :-)
jueves, 7 de mayo de 2009
Reseña: Bésame mucho
Recupero ahora este reseña, aunque hace ya unas cuanta semanas que me lo leí. Seguro que todo el mundo recuerda el llamado Método Estivill, desarrollado en el libro "Duérmete Niño". Para los que no, se trata de un libro donde se enseña a los padres cómo tienen que hacer para conseguir que sus hijos duerman por la noche. Así mismo, el sistema más conocido de los enumerados en este libro es aquel de recomienda dejar al niño llorar en la cuna cronómetro en mano, y entrar en la habitación a intervalos prefijados -al minuto de haberlo acostado, a los tres minutos de la primera visita, etc.- para tranquilizarle con palabras, eso si, sin cogerle ni siquiera permitir que el niño pueda tocarte, que luego se malcría.

El libro que me he leído se llama "Bésame Mucho", está escrito por Carlos González y es totalmente opuesto al anterior. Además, se trata de un libro muy claro, donde desde el principio el autor expone sin ambigüedades cuáles son sus opiniones al respecto de la educación de los niños.
En éste libro las ideas principales que defiende es que el objetivo de los niños no es fastidiar a los padres, que si un niño llora y se le coge en brazos no lo estamos malcriando y que nunca, jamás, bajo ningún concepto hay que pegar a un niño -de la misma forma que nunca, jamás, bajo ningún concepto hay que pegar a tu mujer ni a tu jefe ni a nadie-.
A mi este libro me ha hecho pensar, y me ha hecho reconsiderar algunas de las cosas que tenía por incuestionables. Bueno, realmente quién me hizo pensar en un primer momento fue mi buen amigo Rafa Alba. Es cierto que no estoy de acuerdo con todo lo que Carlos González escribe -una parte de lo cual se puede ver en esta entrada del blog de Rafa o en esta otra-. Pero sí estoy de acuerdo en lo fundamental del libro, y por supuesto estoy absolutamente de acuerdo con el autor en la sección que dedica a métodos que no comparte, entre los que se encuentra el Método Estivill entre otros muchos.
En este libro hay tres anécdotas que se me han grabado especialmente, o tres a las que le doy especial importancia. Por un lado está la del niño que juega en el parque, tiene varios juguetes y no le hace caso a todos. Llega otro niño y sin mediar palabra empieza a coger los juguetes del primero, a lo que éste reacciona con el intento de recuperar lo que es suyo. La acusación inmediata es evidente: hay que ver cómo es este niño que no comparte sus juguetes, que encima ni les estaba haciendo caso. Vale. Ahora cambiemos la escena por la madre que está con el niño, el bolso sobre el banco del parque. Llega un adulto desconocido y se dedica a rebuscar en el bolso, coger el móvil, ponerse las gafas de sol o leer su periódico. Seguro que a nadie se le ocurre acusar a la madre de no compartir sus cosas, cuando encima ni las estaba utilizando.
La segunda de las anécdotas es una forma un poquito tramposa que tiene el autor de contar una historia que deja entrever que fulanita es una niña un poco complicada, que a veces saca de sus casillas a su padre, y que cuando aquella se sobrepasa mucho de la raya éste no puede evitar soltarle un guantazo. Según lo cuenta casi llegamos a comprender y justificar al padre. Pero luego nos propone que cambiemos los términos, y que consideremos que fulanita no es la hija sino la mujer. Tras la relectura nadie en su sano juicio puede comprender ni justificar la actitud del ahora marido.
La tercera narra un día en la vida de una niña. Empieza por la mañana, levantándose pronto para ir al cole cuando tiene sueño y quiere dormir. Se tiene que poner una ropa que no le gusta. Tiene que desayunar cuando no le apetece porque tiene sueño. Va al colegio a aguantar un montón de horas lecciones que no le interesan. Come en el comedor y le ponen guisantes que no le gustan. Por la tarde más cosas impuestas cuando lo que quiere es jugar. Ya en la cena en casa otra vez guisantes para cenar. De postre cómete esta pera. No quiero pera, quiero yogur. Que te comas la pera. Que quiero yogur. Anda, toma el yogur y cállate. ¿Cómo? ¿La madre ha cedido al chantaje de la niña? La niña se ha salido con la suya y así sólo va a conseguir malcriarla. No. La niña lleva todo el día sin salirse con la suya, haciendo lo que nosotros queremos que haga, así que no se va a malcriar ni va a tener un trauma si en lugar de pera se toma de postre un yogur.
Hay muchas más cosas interesantes en el libro con las que estar de acuerdo y otras cuantas con las que discrepar. Lo mejor es leerlo para comprobarlo.

El libro que me he leído se llama "Bésame Mucho", está escrito por Carlos González y es totalmente opuesto al anterior. Además, se trata de un libro muy claro, donde desde el principio el autor expone sin ambigüedades cuáles son sus opiniones al respecto de la educación de los niños.
En éste libro las ideas principales que defiende es que el objetivo de los niños no es fastidiar a los padres, que si un niño llora y se le coge en brazos no lo estamos malcriando y que nunca, jamás, bajo ningún concepto hay que pegar a un niño -de la misma forma que nunca, jamás, bajo ningún concepto hay que pegar a tu mujer ni a tu jefe ni a nadie-.
A mi este libro me ha hecho pensar, y me ha hecho reconsiderar algunas de las cosas que tenía por incuestionables. Bueno, realmente quién me hizo pensar en un primer momento fue mi buen amigo Rafa Alba. Es cierto que no estoy de acuerdo con todo lo que Carlos González escribe -una parte de lo cual se puede ver en esta entrada del blog de Rafa o en esta otra-. Pero sí estoy de acuerdo en lo fundamental del libro, y por supuesto estoy absolutamente de acuerdo con el autor en la sección que dedica a métodos que no comparte, entre los que se encuentra el Método Estivill entre otros muchos.
En este libro hay tres anécdotas que se me han grabado especialmente, o tres a las que le doy especial importancia. Por un lado está la del niño que juega en el parque, tiene varios juguetes y no le hace caso a todos. Llega otro niño y sin mediar palabra empieza a coger los juguetes del primero, a lo que éste reacciona con el intento de recuperar lo que es suyo. La acusación inmediata es evidente: hay que ver cómo es este niño que no comparte sus juguetes, que encima ni les estaba haciendo caso. Vale. Ahora cambiemos la escena por la madre que está con el niño, el bolso sobre el banco del parque. Llega un adulto desconocido y se dedica a rebuscar en el bolso, coger el móvil, ponerse las gafas de sol o leer su periódico. Seguro que a nadie se le ocurre acusar a la madre de no compartir sus cosas, cuando encima ni las estaba utilizando.
La segunda de las anécdotas es una forma un poquito tramposa que tiene el autor de contar una historia que deja entrever que fulanita es una niña un poco complicada, que a veces saca de sus casillas a su padre, y que cuando aquella se sobrepasa mucho de la raya éste no puede evitar soltarle un guantazo. Según lo cuenta casi llegamos a comprender y justificar al padre. Pero luego nos propone que cambiemos los términos, y que consideremos que fulanita no es la hija sino la mujer. Tras la relectura nadie en su sano juicio puede comprender ni justificar la actitud del ahora marido.
La tercera narra un día en la vida de una niña. Empieza por la mañana, levantándose pronto para ir al cole cuando tiene sueño y quiere dormir. Se tiene que poner una ropa que no le gusta. Tiene que desayunar cuando no le apetece porque tiene sueño. Va al colegio a aguantar un montón de horas lecciones que no le interesan. Come en el comedor y le ponen guisantes que no le gustan. Por la tarde más cosas impuestas cuando lo que quiere es jugar. Ya en la cena en casa otra vez guisantes para cenar. De postre cómete esta pera. No quiero pera, quiero yogur. Que te comas la pera. Que quiero yogur. Anda, toma el yogur y cállate. ¿Cómo? ¿La madre ha cedido al chantaje de la niña? La niña se ha salido con la suya y así sólo va a conseguir malcriarla. No. La niña lleva todo el día sin salirse con la suya, haciendo lo que nosotros queremos que haga, así que no se va a malcriar ni va a tener un trauma si en lugar de pera se toma de postre un yogur.
Hay muchas más cosas interesantes en el libro con las que estar de acuerdo y otras cuantas con las que discrepar. Lo mejor es leerlo para comprobarlo.
lunes, 30 de marzo de 2009
miércoles, 25 de marzo de 2009
Jardín Orgánico
Acabo de escuchar en la radio que los hijos de Julia Roberts comen verduras de su jardín orgánico. Por otro lado, los nuevos inquilinos de La Casa Blanca también tienen planeado crear en la misma -espacio no les va a faltar- otro jardín orgánico. Qué bonito y qué modernos son todos.
A ver si llamo a mi padre y le digo que no tiene ni puta idea. Que donde acaba de plantar las patatas no es un huerto de los de toda la vida. Que el lo que tiene, donde se entretiene y nutre su despensa es un jardín orgánico.
Igual se piensa que soy un poco gilipollas, pero seguro que saben mucho más todos esos ecologistas del último minuto y los que escuchan una tontería y la repiten porque no van a ser menos que mi padre. Segurísimo.
A ver si llamo a mi padre y le digo que no tiene ni puta idea. Que donde acaba de plantar las patatas no es un huerto de los de toda la vida. Que el lo que tiene, donde se entretiene y nutre su despensa es un jardín orgánico.
Igual se piensa que soy un poco gilipollas, pero seguro que saben mucho más todos esos ecologistas del último minuto y los que escuchan una tontería y la repiten porque no van a ser menos que mi padre. Segurísimo.
domingo, 22 de marzo de 2009
Reseña: Crónicas de la Dragonlance
Después del mal sabor de boca que me dejó Brisingr necesitaba leer algo que me gustase. Esto unido al "mono" que tengo de jugar a rol, me llevó a volver a leer las Crónicas de la Dragonlance, de Margaret Weis y Tracy Hickman.
Las Crónicas de la Dragonlance son una trilogía compuesta por "El retorno de los Dragones", "La tumba de Huma" y "La Reina de la Oscuridad". En la edición de coleccionista que tengo, que sacaron con motivo del 10 aniversario de la primera edición o algo así, viene con comentarios de los escritores y creadores del mundo de juego.
Dragonlance es un mundo del juego de rol D&D. El primero de los libros es literalmente una aventura novelada, incluido el típico inicio en una taberna, los típicos estereotipos de personajes -enano guerrero, humano debilucho mago, bárbaro, ladrón, clérigo, etc-. La verdad es que no se llevarán ningún Nóbel por este trabajo, pero es increíblemente entretenido y a mi, que soy un friqui, me encanta. Tanto es así que después de terminar las más de 1.400 páginas ya tengo ganas de seguir -en realidad releer- la siguiente trilogía: Leyendas de la Dragonlance -con Raistlin en su salsa-.
Más información en la wikipedia.
[Actualización 23/03/2009: Casualmente, los chicos de Aventuras en la Marca del Este acaban de publicar esta reseña de la caja básica de la 2º Edición. Que buenos recuerdos.]
Las Crónicas de la Dragonlance son una trilogía compuesta por "El retorno de los Dragones", "La tumba de Huma" y "La Reina de la Oscuridad". En la edición de coleccionista que tengo, que sacaron con motivo del 10 aniversario de la primera edición o algo así, viene con comentarios de los escritores y creadores del mundo de juego.
Dragonlance es un mundo del juego de rol D&D. El primero de los libros es literalmente una aventura novelada, incluido el típico inicio en una taberna, los típicos estereotipos de personajes -enano guerrero, humano debilucho mago, bárbaro, ladrón, clérigo, etc-. La verdad es que no se llevarán ningún Nóbel por este trabajo, pero es increíblemente entretenido y a mi, que soy un friqui, me encanta. Tanto es así que después de terminar las más de 1.400 páginas ya tengo ganas de seguir -en realidad releer- la siguiente trilogía: Leyendas de la Dragonlance -con Raistlin en su salsa-.
Más información en la wikipedia.
[Actualización 23/03/2009: Casualmente, los chicos de Aventuras en la Marca del Este acaban de publicar esta reseña de la caja básica de la 2º Edición. Que buenos recuerdos.]
miércoles, 18 de marzo de 2009
Cuando sea grande quiero ser como mi mami
Es nuestra obligación ayudar a nuestros hijos con los deberes que tienen que hacer en clase... y revisarlos antes de que sea demasiado tarde. Lo que sigue está sacado de una web seria, de esas que ponen problemas y entretenimientos para los más pequeños, lo cuál me lleva a pensar que no es el típico chiste hecho por alguien, sino que es real como la vida misma.
Este es el dibujo que corresponde con el título de esta entrada:

Y esta la carta que la apurada madre mandó a la profesora de la niña:

La web en cuestión se llama Actiludis, según dice su subtítulo contiene "Actividades Lúdicas Educativas", y es muy recomendable para sacar ideas con las que jugar y trabajar con nuestros hijos.
Por cierto, yo llegué a dicha web desde Padres y Madres S. J. de Valderas (Alcorcón).
Este es el dibujo que corresponde con el título de esta entrada:

Y esta la carta que la apurada madre mandó a la profesora de la niña:

La web en cuestión se llama Actiludis, según dice su subtítulo contiene "Actividades Lúdicas Educativas", y es muy recomendable para sacar ideas con las que jugar y trabajar con nuestros hijos.
Por cierto, yo llegué a dicha web desde Padres y Madres S. J. de Valderas (Alcorcón).
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